El blog de Marta

Pensamiento, literatura, viajes, paridas,...

jueves, abril 27, 2006

Nimiedad sobre la vagancia y la tontería


La vagancia se ha apoderado de mí. Durante este mes he echado algún vistazo al blog y sin idea alguna en mi mente, me he sentido incapaz de escribir nada. Pensaba y sigo pensando: para escribir una nimiedad no escribo nada.
Han ocurrido muchas cosas este mes (me han ocurrido muchas cosas): he conocido a gente, he estado con gente, he ido a bodas de gente, he escuchado a gente, he admirado a gente, me he enfadado con gente, me he reído con gente, he leído a gente, he cenado con gente, he comido con gente, he paseado con gente, he llorado con gente, he bebido con gente, he bailado con gente, he fumado con gente,... Resumiendo: he vivido.
Y vivir, como no sé quién dijo una vez, a veces, es incompatible con escribir.
Escribir es una operación solitaria que requiere tiempo, ganas y algo que comunicar; este mes no he tenido ni soledad, ni tiempo, ni ganas. Ahora mismo, sigo sin tener ganas ni sé que comunicar.
Bueno, a decir verdad, algo sé: Os comunico que estoy vaga, pero vaga, vaga.
Escribir para mí ha sido siempre una necesidad. No recuerdo cuando empecé, pero sé que durante muchos años ha sido una obsesión. Necesitaba sentarme frente al ordenador e hilvanar palabras de toda clase y especie. Conjugar verbos, coordinar sustantivos, perfilar adjetivos y utilizarlos para describir paisajes, sensaciones, sentimientos,.. ¿y para qué? ¿Para ocupar espacio en el disco duro de mi computadora?
Me compré una encuadernadora para que mis escritos reposasen junto a los escritos de mis admirados en la librería de mi despacho. Sin embargo mis escritos, no están cosidos, ni tienen una preciosa tapa ilustrada con una sugestiva foto, ni tienen isbn,.. Sólo son un manojo de folios unidos por un pobre canutillo coloreado.
Es lo que tiene escribir, es la operación más engañosa que puede realizar un humano mediocre. Debería estar prohibido para aquellos que no tenemos lo que se ha convenido llamar talento.
Para las personas mediocres como yo, faltas de talento y genialidad, la escritura es una trampa que nos hace caer en el autoengaño.
Primero te engañas diciéndote: “escribo porque me gusta”; luego añades eso de: “además de que me gusta, lo hago bien”, posteriormente pasas a la fase de: “escribo porque me gusta, lo hago bien y estoy contando una historia interesante”; a continuación te dices “escribo porque me gusta, lo hago bien y estoy contando una historia interesante que puede ser publicable”; esta tercera fase es irreversible y seguida necesariamente de aquella en la que te dices “escribo porque me gusta, lo hago bien y estoy contando una historia interesante que será publicada por una editorial y leída y admirada por miles de personas”... En resumen, en esta última fase te ves ya como una escritora consagrada, que vive de la escritura (que es lo que más te gusta) y entonces ultimas los detalles de tu obra genial, el bet-seller que te llevará a la fama. La encuadernas con tus canutillos coloreados, la metes en un sobre acolchado, la envías a la mejor editorial de tu país, y ya está. Ya has echado a perder años y años de momentos mágicos en soledad, frente a tu ordenador personal, imaginando paisajes, notando sensaciones, percibiendo sentimientos,.. Y cuando meses después, te devuelven el original de tu obra magistral, impoluta, sin un mísero dobladillo en las esquinas, sin una exigua manchita de café, sin ni siquiera una breve anotación en lápiz que diga: “chica, esto es un bodrio”; te dices aquello de: “soy tonta de remate”.
Señores y señoras, no escriban: vivan.

Una tonta.

4 Comments:

Blogger don tonino said...

Los que venimos por aqui de vez en cuando te pedimos que sigas viviendo pero, no seas vaga, escribe algo tambien.

6:45 PM  
Blogger quisieraseranonimoynomedejas said...

No hay contradicción alguna entre otras operaciones vitales y la de escribir. Mucho me temo, Marta, que se encuentre usted enfadada con un aspecto esencial de su persona, una habilidad cuyo ejercicio le duele por razones particularísimas, y que no hay motivo para que nos cuente cuáles son.

La buena escritura será acaso tan consustancial a su persona como la vagancia. Escriba en sus ratos de ocio.

8:17 PM  
Blogger René Fournier said...

vaya, pues a mi me ha gustado mucho el post, no creo que carezcas de talento. lo que pasa es que tienes mucha razon en que vivir con jucha sociabilidad te quita tiempo para escribir o incluso leer. Y se está tan agustito de vinos con los amigos... o de cena... o de fiesta.... yo vivo mucho, pero a veces, saco ratos para disfrutar tb de la soledad. Piensa que sino, te perderás un poco de ti misma.
Me gusta tu blog, lo encontré por casualidad y me parece muy creativo.
te invito a pasarte por la pagina de mujeres que coordino: www.yomujer.com

12:55 PM  
Blogger qbit said...

Si te gusta escribir será porque algo de talento tendrás, pues la aptitud suele estar correlacionada con la actitud. O sea, que a uno le gusta aquello para lo que está capacitado.

8:42 PM  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home